|
El pasado miércoles de 13 julio Flying Lotus visitó Madrid por primera vez. Este concierto estaba promovido por Carhartt y la gente de BlackBookSessions, a los que damos las gracias por acreditarnos y permitirnos ir a cubrir el evento.
El concierto fue en la sala Joy Slava, para mi sin duda la mejor de Madrid. Bonita, amplia, con muy buena visibilidad del escenario desde cualquier parte y un sonido increíble. Eso sí, por su precio y aforo sólo está reservada a los grandes. Pero eso no fue problema para Steven Ellison, que colgó el cartel de completo en este antiguo teatro. El público, bastante heterogéneo: raperos venidos a más, bacalas venidos a menos, mucho moderno, indie, guiris de todos los colores (fundamentalmente blancos y negros, aunque había alguno bastante rojo) y de vez en cuando alguien que parecía medio normal. Ah, y Frank T andaba por ahí también. Si no me equivoco es el tercer concierto de este 2011 en el que TTablist.com coincide con él, parece que nos movemos por los mismos ambientes.

En el espectáculo que nos ofreció esta noche, Flying Lotus estuvo acompañado por Richard Spaven a la batería y Dorian Concept en los teclados. El batera llevaba un set bastante clásico (como podéis ver en la foto) y Dorian Concept utilizó, si mi vista y oido no fallaron, un Rodhes clásico y un minimog. En este último tengo alguna duda pero sé que en otros conciertos y espectáculos es su teclado principal, así que me imagino que en este también lo sería. Y si me equivoco y alguien lo sabe, que por favor lo corrija en los comentarios! Ah, y Flying Lotus llevaba el portátil que se ve en la foto (me juego el cuello a que era un macbook pro con la manzanita tapada), un controlador midi y una mesa de mezclas. Por lo que hacía y cómo manejaba el controlador tenía toda la pinta de estar tirando de Ableton, aunque es algo que quizá nunca lleguemos a saber con certeza. Vida de incertidumbres, valle de lágrimas...

Total y volviendo al concierto. Flying Lotus partió la pana durante una hora y media. Al principio me teniá un poco desconcertado lo del batera, y más cuando los 2 ó 3 primeros temas el papel de este consistió en apoyar un live de FlyLo con bombos y cajas digitalizados. En este momento pensé “otro moderno más tirando de banda para parecer cool”, pero los siguientes temas se encargaron de demostrarme (en parte) que me equivoqué. Durante mucha parte del concierto FlyLo se dedicó a poner las mantas sonoras, Dorian Concept líneas de teclado y el batera pues la batera (por eso se llama así). Y la verdad que bastante bien, era un tío con técnica sobrada y que dominaba a la perfección los ritmos rotos que se esperaban de él. Hubo mucho juego de miradas entre él y Flying Lotus, dando la sensación de que estaban bastante bien compenetrados y que cada cual tenía claro su papel y lo llevaba a cabo a la perfección.

Ah por cierto, ¿sabíais que Flying Lotus es negro? Igual es un poco obvio pero yo me enteré cuando lo vi en el escenario y la gente aplaudió. Yo me esperaba un friki de metro cincuenta tipo Dj Vadim o Skrillex, y resulta que es un negrazo alto y con buena planta, vestido de persona normal y con una sonrisa enorme. Sorprendente cuando menos, la verdad. Bueno, que me disperso. Una pequeña mención a las proyecciones. Muy sobrias e hipnóticas, perfectamente adaptadas a la música que sonaba en cada momento. Rollos abstractos a veces, tipo fractal en otras, estrellas, árboles, galaxias... en general imágenes que más que tener valor por si mismas conseguían meterte más en el ambiente, contribuyendo a crear una atmósfera muy particular. Esa parte guay.
Y supongo que ya me toca hablar de la música. Es un problema porque no apunté ni una sola de las canciones que tocaron esa noche. No le vi mucho sentido, he de decir, porque estaban alejadísimas de lo que suena en sus discos y el ejecutar parte con batería y teclados en vivo ayudó a darles un enfoque bastante distinto. De todos modos, si tienes mucho interés puedes ver la crónica que han escrito nuestra competencia en hipersónica.
Por mi parte, decir que me pareció un concierto muy bien llevado. Jugaron mucho con la intensidad e intención de los temas, con momentos muy tranquilos que fueron acelerando hacia el final del concierto. Mucho dubstep, muchos ritmos rotos, temas más contundentes sobre el final... una vez más quedó claro que estábamos ante un directo muy trabajando y donde no se había dejado nada al azar. Y la verdad es que es un detalle, todo hay que decirlo. Yo personalmente estoy cansado de pagar 20 ó 30 euros por ver a Mr Marshall llamarnos tontos a la cara, y que alguien demuestre que valora tu esfuerzo (económico y de tiempo) e intentar darte lo mejor de si mismo es una muestra de respeto digna de agradecer.

El final, agridulce. Después de una hora y media de concierto va a primera fila a saludar al público, dar la mano y agradecer los aplausos, pero cuando va a hacer un bis le informan que tiene que pirarse ya mismo, ya que a continuación hay una fiesta Erasmus. No hay imagen que describa el facepalm colectivo de ese momento. Pero vaya, se lo tomó de buenas! Sonrió, saludó más, y se apartó elegantemente mientras caía un telón de terciopelo rojo sobre el escenario y sonaba el This is The End de los Doors. Un final muy teatral, como se espera de esta sala que lleva desde 1870 poniendo su granito de arena en que Madrid lleve la Corona con orgullo.
Y esto es todo por hoy. Un abrazo y sed felices!.
|
Comentarios
Es curioso eso de todos raros menos yo! jajaja
suele llevar d controlador midi el akai mpd32 y si,usa ableton,por lo menos aki ; )
http://www.youtube.com/watch?v=c3hsMFFcKP0
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.